Modelo de Agua e Impactos
El modelo de agua subterránea estima el impacto de
los cambios en la demanda de agua y la recarga del acuífero en la
región y predice los pozos en riesgo de intrusión salina para cada
uno de los escenarios. El MODFLOW, (McDonald and Harbaugh 1988;
1996) es el programa de modelos de intrusión salina más usado y
respetado, y fue usado para desarrollar un modelo preliminar de
aguas subterráneas para el acuífero de San Juan Londó. Actualmente,
el acuífero de San Juan es la única fuente de agua potable de los
ciudadanos de Loreto y áreas vecinas. Al construir un modelo de agua
subterránea, se toma en cuenta el agua entrando al acuífero (recarga),
el agua que abandona el sistema (extracción) y las propiedades
hidráulicas (un estimado de que tan rápido se mueve el agua a través
del sistema) son introducidas al modelo. MODFLOW, el cual produce un
mapa de agua subterránea utilizando un conjunto de ecuaciones
diferenciales parciales.
Para prevenir que el agua salina entre al acuífero,
contaminándolo, el agua debe fluir de la cuenca hacia el Mar de
Cortes. Si esto se detiene y la elevación del Mar de Cortes excede
la elevación del agua subterránea, el agua salina entraría en el
sistema. Si la extracción continua, el agua salina alcanzase los
pozos, resultando esto en la pérdida de agua potable. En 1986, el
instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM, 1986) utilizó una ecuación básica de balance de agua y un
análisis de flujos de red rudimentarios para estimar la recarga.
Dados los pocos datos disponibles y el alto nivel de incertidumbre,
estimaron un ritmo de recarga de 10 Mm3 por año, más o menos un
orden de magnitud, lo que se traduce en un ritmo de recarga que cae
en un rango de 1 Mm3 a 100 Mm3 por año.
En este estudio, actualizamos el estimado utilizando
una metodología diferente. Para calcular el tamaño de la recarga que
entra al acuífero, se delinearon sub-depósitos utilizando modelos
digitales de elevación y el volumen total de agua que caía en cada
depósito fue determinado de acuerdo a los niveles de precipitación
pluvial anuales y datos de tormentas. En regiones semi-áridas como
Loreto, solo una pequeña porción de este volumen se convierte en
recarga; la mayor parte se pierde debido a la evaporación. En años
promedio- años con una precipitación pluvial promedio de 11.5 cm o
menos – la precipitación pluvial no es suficiente para producir una
recarga en el acuífero. La recarga potencial fue estimada al incluir
datos de precipitación por tormentas, que ocurren en periodos de 2
años, 5 años, 25 años, y hasta de 50 años. Las precipitaciones por
tormenta de cada 2 años aportaron el más alto nivel de recarga anual:
2 Mm
3/año.
Utilizando herramientas de análisis de datos mejorados, que no
estaban disponibles en el estudio de 1986, nuestros estimados de la
recarga anual promedio están muy cerca al más bajo de los estimados
anteriores. El análisis actualizado realizado por este estudio
indica que dado el nivel de precipitación pluvial y la aridez del
área, una recarga de 10 Mm3
por año no es posible.
Para asegurar los efectos de la extracción del
acuífero, el modelo fue aplicado con ritmos de consumo proyectados
de agua para cada uno de los escenarios (ver Tabla 4). Tanto los
estimados altos como los bajos de recarga (10 y 2 Mm
3
por año) fueron probados en los
modelos.

En todos los casos, la extracción
resultó en la intrusión salina en el acuífero, aunque los datos
estimados varían con los diversos ritmos de recarga y extracción (Figura
12).

Con los niveles actuales de
población y con un ritmo de recarga de 2 Mm3
por año, los pozos municipales tendrán intrusiones salinas para el
año 2025 (Figura 13). Esto sería retrasado con el mejoramiento de la
infraestructura. Incluso con un estimado de recarga optimista de 10
Mm3 por año, el mayor nivel de extracción que
puede ser sostenido es de 0.9 Mm3 por año.
Esto es aproximadamente la cantidad de agua que se necesita para
4000 residentes más en la región. En resumen, los resultados del
modelo concluyen que cualquier desarrollo futuro debe encontrar una
fuente alternativa de agua para soportar el crecimiento de la
población ocasionado por el desarrollo.

El componente de agua superficial
del modelo es creado utilizando el paquete de software, KINEROS. El
modelo estima las áreas en peligro de inundación en caso de
huracanes mayores. Cuando son comparadas con el uso de suelo en los
diferentes Futuros Alternativos, se puede hacer una estimación de la
población en riesgo de inundación. La Figura 14 muestra las áreas en
riesgo de inundación en caso de huracán, dentro del Plan Propuesto y
con una población de 120,000 habitantes. Un listado comparativo de
la población en riesgo en los veinticinco Futuros Alternativos es
mostrado en la Figura 15.

